10 síntomas que pueden decirte “algo”


Son pequeños trastornos habituales pero que, si persisten en el tiempo y se acompañan de otras señales, pueden estar alertando de un tumor

1.Sentir mareos cada día

Si se repiten casi a diario y no hay un causante (haber dormido poco, tensión baja, seguir una alimentación inadecuada…), tras esas molestias podría haber algo serio. A veces un tumor cerebral (o menos frecuentemente un cáncer de ovario) se manifiesta así.

  • Si se trata de un tumor cerebral, además del mareo, pueden percibirse afectaciones en la vista, el olfato o el oído, alteraciones del lenguaje o pérdidas de memoria.
  • Ten en cuenta que ciertos medicamentos, como los que se usan para bajar la presión arterial o los antidepresivos, también pueden ocasionar vértigos. Ante la duda, mejor que preguntes a tu médico.

2. Piel y ojos que se amarillean

En algunas personas con un tumor pancreático este puede ser el primer síntoma.

  • Se debe a que se acumula la bilirrubina, una sustancia fabricada por el hígado que no se elimina bien si un tumor digestivo obstruye el conducto por donde debe salir la bilis.
  • Estate atenta si, además, sufres dolores abdominales y notas un bulto bajo las costillas del lado derecho.

3. Si algo ha cambiado al ir al baño…

  • ¿Has visto sangre en las heces?

Podría indicar trastornos en los intestinos y ser el síntoma visual más claro del cáncer de colon. Si la sangre viene del intestino —lo que alerta de ese origen— suele tener un color rojo brillante o marrón intenso (nunca negra).

  • ¿Se ha alterado tu ritmo intestinal?

Consulta a tu médico si los periodos de estreñimiento se alternan con las diarreas y no hay nada que lo justifique (efecto secundario de medicamentos, cambios en la alimentación. procesos víricos…).

  • ¿Además sientes dolor abdominal?

Alerta si ese dolor aparece durante días, desaparece, vuelve y se concentra en el lado superior izquierdo del abdomen (bajo la última costilla). Puede ser una señal de alerta y significar que hay pólipos en tu intestino.

4. Coágulos de sangre en las piernas

Un pequeño coágulo en las piernas puede no tener nada que ver con un tumor y lo más probable es que se deba a una mala circulación periférica (la misma que ocasiona varices). Pero en raras ocasiones también puede aparecer por un cáncer de páncreas.

  • Mantente atenta si además tu piel y ojos toman un color amarillo, has perdido mucho peso sin motivo, tienes problemas digestivos o dolor en el área central del abdomen.

5. Aparece dolor en determinadas zonas

Aunque muchas personas viven sintiendo dolor a diario, se calcula que el 20% de esos síntomas dolorosos se deben a enfermedades serias, como el cáncer.

  • Una molestia en un costado, un dolor poco específico en los huesos, cefaleas continuas… Son algunas de las manifestaciones clínicas que pueden hacerte dudar. Pero ten en cuenta que muchos trastornos leves también avisan de esa forma. Si el síntoma perdura, acude a tu médico y háblale de tus sospechas. Se encargará de hacerte las pruebas pertinentes.
  • Tu control. Para ayudar al médico con el diagnóstico, en el caso de que el dolor no remita y acudas a él, anota en una libreta cómo es ese dolor, cuándo aparece, qué has hecho en las 5 horas siguientes a su aparición y cualquier otro detalle que creas oportuno.00

6 Ganglios infla orados

  • Aunque un ganglio inflamado suele indicar que existe una infección, en algunas ocasiones puede alertar de un cáncer
  • Si alguno mide más de 2 cm y no deja de crecer, está duro, su entorno es irregular y no puedes moverlo con el dedo, ve al médico.

7. Aveces, la espalda baja es lo que duele

Ocurre en ocasiones con el cáncer de ovario, pero también con tumores de colon y recto. Sin embargo, también puede ser la consecuencia lógica de una lesión en los discos vertebrales (que produzcan lumbago crónico) o de una deformidad en tu columna vertebral.

En el caso de que se trate de un cáncer de ovario es común también sentir molestias en la pelvis y durante las relaciones sexuales. Cuando el origen es un tumor de colon o recto, puede percibirse conjuntamente dolor abdominal.

•Es preferible que consultes… Si también aparece debilidad o entumecimiento en las nalgas o en las piernas, sufres pérdidas de orina que antes no tenías, fiebre o pierdes peso sin causa justificada.

8 Un hueso roto “porque sí”

Aunque es poco común, una fractura del hueso sin haber recibido ningún golpe puede ocurrir por un cáncer de pulmón no detectado.

Un tumor en la mama o en la próstata que lleva ya tiempo de evolución también puede diseminarse a los huesos y provocar su fractura.

9 La tos que no cesa es otro signo oculto

Una tos persistente que no desaparece en 3-4 semanas debe ser consultada siempre. Aunque muchos fumadores la tienen y se han acostumbrado a vivir con ella, también puede ser indicio de un cáncer pulmonar

  • Lo más común, en ese caso, es que se acompañe de expectoraciones rojizas y dolor en el tórax (o tos no productiva pero que no cesa, yen ese caso se debería sospechar de un tumor en la laringe).

Una tos que se acompaña de sangre o que crónica puede estar relacionada con un tumor en laringe

Otro detalle que relatan algunas personas afectadas es que notaron que la tos “de siempre” se hacía más seria e intensa bruscamente y no desaparecía con ningún tipo de tratamiento.capture

10 La mala digestión te da pistas

Que la barriga esté más hinchada de lo normal, síntomas como indigestión, calambres y molestias abdominales, cualquier cambio en las deposiciones (de forma o de color) o un bulto en el abdomen que no desaparece al descansar o defecan.. a veces pueden ser indicios de cáncer de ovario o un tumor digestivo.
•Pide consejo médico si los síntomas no mejoran con cambios en la dieta.

   

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