Obligadas a llevar tacones


 

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LOS ANTECEDENTES

La británica Nicole Thorp fue despedida en su primer día de trabajo como recepcionista en PricewaterhouseCoopers.

Su delito: negarse a llevar zapatos de tacón. El gesto de esta joven ha sido el detonante de una campaña que pretende impedir por ley que las empresas obliguen a sus trabajadoras a llevar calzado con tacón alto. La petición ha llegado hasta la mismísima Theresa May, apasionada de los zapatos. “Señora primera ministra, quítese los tacones y dé un ejemplo del que pueda sentirse orgullosa”, la increpan.

 Harta de tener que opinar sobre cómo vestirnos

“Puede un hotel exigirle a una recepcionista (Jornada de 8 horas de pie) que lleve zapatos de tacón? ¿Puede una empresa de congresos vestir a sus azafatas con un largo de falda incompatible con un digno movimiento del cuerpo humano? ¿Puede un hospital pedir que las enfermeras lleven medias de licra? ¿No exceden estas “recomendaciones” laborales. normalmente no escritas. las exigencias lógicas de corrección, aseo y protocolo laboral? ¿Serviría de algo que todas nos quitásemos los tacones, las medias de. Vera. usáramos alzacuellos y refajo? ¿Es un problema de centímetros? ¿Quién los mide? Y para enredar más el tema. ¿quieren que hablemos de burkas y burquinis?

Harta de tener que opinar sobre cómo vestirnos sin provocar a nadie, sin ofender a ningún dios, ni ser vista como una aliada del patriarcado. Harta de la permanente batalla que se libra a través de la imagen de las mujeres. Creo que para formarse una opinión fundada sobre vestimentas. mujeres y empleo, habría que empezar por preguntarse por qué la Guardia Civil no tiene chalecos antibalas adaptados a la anatomía femenina, ¿o es que no estamos hablando de derechos laborales y de salud y seguridad en el puesto de trabajo?”.

Marisa Soleto Ávila. directora de Fundación Mujeres.

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¿No vestir según la norma es trabajar mal y merecer el despido?

“Obligar a alguien a vestirse de una manera determinada en un entorno laboral es siempre complicado.

¿Qué pasa si una persona no cumple con esa norma interna establecida? ¿Realmente está haciendo mal su trabajo como para que sea motivo de despido? ¿Qué pasa con aquellos que, cumpliendo con la etiqueta obligada en la empresa, acuden desaseados, con la ropa mal planchada y transmiten una imagen negativa? Por otro lado. dejar que cada uno vaya vestido al trabajo como quiera también puede afectar a la imagen de la empresa. ¿Tiene ésta potestad para obligar a vestir de una manera determinada?

Conviene reflexionar sobre estas cuestiones siempre difíciles porque sin duda afectan a la actividad empresarial, pero pueden sobrepasar el ámbito profesional y entrar en lo personar.

Gerardo Correat presidentede la Escuela Internacional de Prntecolo(www.protocolo.com).

 

Los tacones son algo muy femenino y están de moda

“Nunca es agradable un despido y más cuando se está midiendo solo su aspecto físico en lugar de su valla profesional. En cualquier caso, cuando uno acepta el trabajo debe someterse a aceptar las normas de la empresa. En muchas compañías y ocasiones te exigen que lleves uniforme o es obligatorio una forma de vestir. Yo creo que por respeto al resto, hay que cumplir esas normas. Además. me encantan los tacones, son algo muy femenino que ahora está muy de moda”.

Rocio Padura estilista y sociafundadora de ELCHICPOPUP.

 

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